¡Toque de Silencio!
¡TOQUE DE SILENCIO!
Opinión por Juan Ibarrola
Cadena de Mando | Milenio
24.02.2026
¡Veinte mil pesos por cada soldado que maten! Fue el ofrecimiento que Hugo “H”, alias el “El Tuli”, les hizo a los integrantes de su célula criminal la mañana del domingo pasado.
“El Tuli”, fue abatido el domingo por las Fuerzas Especiales de la Brigada de Fusileros Paracaidistas del Ejército Mexicano, asegurando en ese operativo, 1 arma corta, 1 arma larga, el vehículo en el que intentó escapar y más de un millón de dólares en efectivo.
25 integrantes de la Guardia Nacional, -entre ellos una mujer- y dos funcionarios civiles, perdieron la vida, durante 6 agresiones que se dieron durante el operativo donde fue abatido Nemesio Oseguera.
“El señor de los gallos” está muerto y con él, no solamente muere el liderazgo del grupo criminal más poderoso del país; muere también el mito y la realidad de un hombre que, -con el Cartel Jalisco Nueva Generación- llegó a homenajearse en la subcultura narcotraficante de este país. Plazas públicas, conciertos masivos y fiestas privadas (muchas organizadas por alcaldes y regidores) donde no saber las letras de los narcocorridos en su honor, significaba no estar con él, ni con este maldito movimiento criminal.
Muere también una época de impunidad, donde se permitió que el CJNG, así como otros grupos delictivos, impusieran gobiernos paralelos a los, -se supone- legalmente establecidos y en ello, un daño a la sociedad terrible y costoso.
También muere la crítica al actual gobierno sobre su estrategia de seguridad y se rompe la incredulidad sobre la contundencia con la que ha actuado desde el inicio de esta administración.
El Ejército Mexicano y la Guardia Nacional, mandaron el domingo un mensaje claro sobre lo que está dispuesto y preparado para hacer en contra de la delincuencia. El uso legal de la fuerza y la violencia como respuesta en contra de quienes han hecho de la violencia, el exceso del cinismo, de la complicidad y de la corrupción.
El uso de la fuerza a costa de perdidas de vidas humanas, como desafortunadamente fueron las de los 27 caídos el domingo pasado.
Al reconocimiento de la sociedad a la acción militar, se debe sumar, el sentimiento del Alto Mando del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional por la pérdida de sus 25 comandados. Son sin lugar a dudas héroes anónimos quienes con su muerte, se hace efectiva una de las máximas militares, en la que, primero se antepone su vida a la de los mexicanos.
Pretender, como algunos lo han asegurado, que la intervención operativa del gobierno americano en estos hechos, fue lo que garantizó el éxito, es en verdad aberrante; hacerlo es igual a no honrar el sacrificio de 27 vidas, ni de los esfuerzos militares en contra de la delincuencia.
Los hechos son los que hablan.
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@elibarrola
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